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Archivos mensuales: marzo 2014

Robándole una sonrisa al cáncer

Un diagnóstico de cáncer es una de las peores noticias que puede recibir y afrontar una persona. Pero también, en ocasiones, hace aflorar lo mejor del ser humano. En este vídeo, que os dejo, las amigas de Gerdi McKenna deciden solidarizarse con ella mediante un bonito gesto. Todas se reúnen y deciden raparse el pelo en solidaridad con su amiga y de esa manera arrancarle una sonrisa y un puñado de risas. Una bonita declaración de amor y amistad.

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First kiss, un caso exitoso de marketing viral

Desde hace unos días estamos viendo cómo las redes sociales se inundaban con un vídeo de un supuesto experimento artístico, en el que veíamos las reacciones de 20 desconocidos ante su primer beso. El vídeo First Kiss, publicado en el canal Youtube de su directora, Tatia Pllieva,  hace tres días ya ha conseguido 37.645.947 visualizaciones.  Este es otro caso de éxito de marketing viral. El mensaje era claro: We asked twenty strangers to kiss for the first time…; el vídeo: sencillo solamente los dos protagonistas sin más añadidos, únicamente las emociones y reacciones de ese primer instante con un desconocido.

En el anuncio no aparece la marca que lo patrocina, se trata de un spot de la firma de ropa Wren, pero alejándose de los cánones de publicidad convencional y así llegando a muchísima más gente de lo que lo haría un anuncio clásico y a un coste bastante inferior.  Y sobre todo siendo el público objetivo de la marca el que lo comparte con sus contactos.

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Naming rights

Los naming rights son una forma de marketing emergente en nuestro país que consiste en asociar el nombre de una marca al de un espacio ya sea público o privado. Por ejemplo de esto lo veríamos en Hollywood con el Dolby Theatre que anteriormente era el Kodak Theatre. Una marca pone su nombre, bien añadiéndolo al original o bien modificándolo, por un periodo de tiempo, que puede ir desde unos años hasta 20 para teatros o estadios o incluso más extensa en instalaciones de mayor escala. Lo que caracteriza al naming rights es que el comprador adquiere una propiedad publicitaria para promocionar sus productor y aumentar su cuota de mercado.  Aunque también conlleva grandes riesgos al vincularse a una marca, cualquier escándalo puede afectar al espacio.

Cuando no se trata de espacios públicos es legítimo, pero cuando no son instalaciones privadas puede surgir el dilema de vender espacios de todos, y si es legítimo ceder los derechos de ese lugar a una empresa privada. En el caso de que un estadio lleve añadido el nombre de otra empresa no hay dilemas ninguno, puesto que son transacciones entre dos entes privados. El conflicto estaría cuando la administración pública cede, por supuesto a cambio de una transacción económica, un espacio para que una empresa se anuncie durante años. En España se está empezando a ver cada vez con mayor frecuencia. Por ejemplo la estación de Metro de Sol de Madrid ahora se llama Sol Vodafone.

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En este sentido José María García del Monte califica, de “un capricho, una acción grotesca que desacredita a la institución y a la empresa que lo utiliza”, y afirma que “la clase política no debe ni puede mercantilizar el espacio público; la estación de Sol se seguirá llamando así porque la sociedad la llama así y no cómo quieren los políticos.  Esta noción que tienen los gobernantes de que todo es comercializable, sobre todo lo de los demás, y como el colectivo no es nadie, pues disponen de ello a su gusto”.

Blanca Muñoz, profesora de cultura de masas y teoría sociológica de la Universidas Carlos III también se muestra contraria a la venta de espacios públicos: “Lo de Metro es penoso; más aún, por ser una de las estaciones más emblemáticas de uno de los metros más antiguos. En este momento, con la excusa de la crisis, la boa constrictora del capitalismo se va comiendo todo y todo le parece poco. Una expansión sin límite de lo privado sobre lo público e incluso de lo histórico. ¿Acabarán convirtiendo el Museo del Prado en un anuncio?”.

Ante esto una reflexión: ¿todo está en venta para el mejor postor o hay límites que las administraciones deben mantener?

Diez años después, nada de olvido

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Por respeto a las víctimas hoy no es un día para alimentar mentiras o sacar réditos políticos, sino para recordar y para que no vuelva a repetirse algo así.

Regulación del crowdfunding en España

Después de ver qué es el crowdfunding veamos si necesita algún tipo de regulación y si es así que tipo de legislación sería necesario.

Desde la plataforma Yoapoyoelcrowdfunding.com sí piden que “sea sea legislada de forma específica, para potenciarla y garantizarla”. Y lo piden determinadas medidas:

  1. Incrementar deducciones, tanto en el IRPF como en el Impuesto de Sociedades, para las aportaciones realizadas a fundaciones, entidades sin fines de lucro, organizaciones con la declaración de utilidad pública y demás entidades beneficiarias de la actividad de mecenazgo.

  2. Flexibilizar la obtención de la “declaración de utilidad pública” para que aquellos mecenas, que queriendo apoyar un proyecto financiado a través de crowdfunding, puedan acogerse a las posibles deducciones.

  3. Reducción del IVA entre el 4% y 10% para proyectos catalogados como culturales, sociales, educativos, científicos, deportivos, Investigación + Desarrollo.

  4. Posibilidad de que cualquier persona (micro business angeles), organización pública o privada pueda participar en cualquier empresa (nuevas o consolidadas) mediante pequeñas inversiones (mínimo 20 euros) de una forma fácil, sencilla y dinámica, modificando figuras actuales o creando nuevas.

  5. Desgravación fiscal a las pequeñas aportaciones de los inversores que apoyen a empresas o proyectos emprendedores adquiriendo participaciones, tanto si son personas particulares como organizaciones públicas o privadas.

  6. Reducción del porcentaje, ya sea sobre el IRPF o Impuesto de sociedades según hablemos de particulares o empresas, a pagar por los intereses o beneficios generados por sus aportaciones.

  7. Priorizar y facilitar subvenciones y otros apoyos a proyectos que busquen financiación vía crowdfunding y que demuestren una generación de una comunidad importante y un retorno social amplio. Estipulando mecanismos de control y clasificación (Ejemplo observatorio público-privado específico), con la transparencia como elemento esencial.

  8. Promover políticas activas de difusión de la financiación colectiva en todos los ámbitos de la sociedad, con la implicación clara y firme de la administración pública.

  9. Facilitar y promocionar de forma específica la actividad de las plataformas de crowdfunding presentes y futuras

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Las medidas que piden desde yoapoyoelcrowdfunding.com van orientadas hacia deducciones del IRPF, desgravaciones fiscales, subvenciones y crear políticas activas que facilite el micromecenazgo.

Pero de momento del Anteproyecto de ley no sabemos mucho. Según expone 20 minutos,  los objetivos del ministro de Economía, Luis de Guindos serían evitar el fraude en esta práctica, y a la vez que pueda servir como una vía alternativa para la financiación de pymes. 

También se apunta a que la regulación afectaría a los tipos de crowdfunding basados en prestamos y acciones y en ningún caso a los basados en recompensas (que son la mayoría en la actualidad).  Lo corrobora en el mismo diario el presidente de la Asociación Española de Crowdfunding, Xavier Olivella,  “señala que hay un artículo específico en el texto que excluye los proyectos financiados a base de donaciones, recompensas y pago por actividades o por compra de productos y servicios”. 

Respecto a los tipos de crowdfunding que sí se ven afectados por las medidas del gobierno están los de prestamos. En estos casos el Gobierno quiere limitar la cantidad de las aportaciones que se puedan realizar a un mismo proyecto en 3.000 euros, sería algo escaso para proyectos de gran envergadura y para utilizar este método como financiación para pymes. También incluye que un mismo inversor no podrá realizar inversiones de más de 6.000 euros en varios proyectos en un año. Medida que también se queda corta. Los partidarios de la regulación del crowdfunding piden que se enfoque hacia deducciones fiscales para los inversores y para los proyectos. Estas limitaciones, si bien para proyectos de pequeña magnitud es aceptable, quedaría muy escaso para pymes y grandes proyectos. 

 

¿Qué es el crowdfunding?

Esta semana el Consejo de Ministros aprueba un anteproyecto de ley para regular el crowdfunding. Pero ¿qué es esto del crowdfunding? la mayoría puede que ni siquiera haya oído hablar de esto, y que esta palabreja le suene a chino. Así  que veamos en qué consiste. Y después en qué consistirían las regulaciones que el Gobierno pretende hacer.

Crowdfunding (1)

El crowdfunding lo podríamos describir como micromecenazgo (de hecho en español se considera más correcto usar este término). Consiste en que un grupo de personas a través de pequeñas aportaciones financian colectivamente un proyecto. Sería una financiación colectiva o en masa para llevar a cabo un proyecto que puede ser de naturaleza variada. Por ejemplo un grupo de música quiere grabar un disco pero no cuenta con los recursos necesarios ni tiene ninguna compañía discográfica que se lo produzca. Lo que este grupo puede intentar es financiarlo a través del crowdfunding, para ello usará algunas de las plataformas que hay dedicadas a este tipo de micromecenazgo. De esta forma en lugar de tener una única fuente de financiación tendrá a un grupo de personas que han colaborado para ello. Si consigue llegar a su objetivo económico el grupo, que antes no podría grabar, podrá hacerlo. El ejemplo sirve igual para cualquier obra de teatro, un curso, un proyecto social, etc.

Se distinguen cinco tipos de crowdfunding

  • Basados en donaciones: Quienes hacen aportaciones monetarias no esperan beneficios de la transacción. Se colaboraría únicamente por el proyecto en sí, para que se haga realidad. Sería el indicado para ONGs u obras sociales.
  • Basados en recompensas: Quienes hacen aportaciones monetarias esperan una recompensa a cambio de su contribución. Es el más usado. La recompensa puede ser algo relacionado con el producto o un servicio. Por ejemplo si se trata de financiar una obra de teatro la recompensa podría ser unas entradas.
  • Basados en acciones: Se invierte en masa en una empresa y se recibe acciones o participaciones de la misma. Por lo tanto el mecenas tendrá una parte de dicha empresa y también beneficios a largo plazo en caso de tener éxito.
  • Basados en préstamos: Se financia en masa (con préstamos o créditos) a una empresa a cambio de un tipo de interés. Serían prestamos entre particulares, también se conoce como crowdlending. El beneficiario se compromete a la devolución de las aportaciones en un plazo y con un determinado interés fijado.
  • Basados en royalties: Se invierte en un proyecto o empresa y se espera una parte simbólica de los beneficios.

Principales plataformas dedicadas al crowdfunding: VerkamiGoteoLánzanos, Projeggt, Crowdthinking, etc. Puedes ver las características de cada uno más detalládamente aquí.

Para ilustrar el funcionamiento tomaré como ejemplo este proyecto que trata sobre la creación de una aplicación para ayudar a personas con Síndrome de Asperger.

Tokomo Shintani, arte en una taza de Starbucks

Hoy quiero daros a conocer una serie de dibujos que me han encantado. Indagando por Instagram me he cruzado con esta artista japonesa, Tokomo Shintani, que se dedica, entre otras cosas, ha hacer ilustraciones que incluyen tazas de Starbucks. Son dibujos sencillos, basados en cuentos y dibujos infantiles pero con una frescura que te harán sonreír. Su afición surgió tomando un día un café en Starbucks, según cuenta dibujó en él porque era de papel y de esta forma surgió esta original idea para sus ilustraciones. Al incluir elementos externos da una sensación de que el dibujo sale del papel a la realidad.  Su cuenta en Instagram: @tokomo, cuenta con casi 36.000 seguidores.  Tokomo ha conseguido hacer de una afición surgida por casualidad un gran éxito en la red.

Os dejo algunos de sus trabajos que espero os gusten.

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Ilustración de Tokomo Shintani

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Ilustración de Tokomo Shintani

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Ilustración de Tokomo Shintani

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Ilustración de Tokomo Shintani

Mira más ilustraciones:

El selfi de los Oscar, una estrategia publicitaria de Samsung

Que los Oscar tenga patrocinadores no es novedad ninguna, es algo obvio. Pero sí al menos curiosa la estrategia de Samsung que introdujo su Galaxy Note 3 en plena ceremonia. Según The Wall Street Journal la empresa habría invertido unos 20 millones de dólares para emitir anuncios durante los descansos de los premios de la Academia, pero parece ser que también para que se introdujera su producto durante la ceremonia en sí.

La forma de hacerlo fue mediante el teléfono con el que jugaba la presentadora de los Oscar, Ellen DeGeneres, un Samsung Galaxy Note 3. La presentadora ya había manifestado su intención de hacer “selfies” durante la ceremonia así que se aprovechó para publicitar el producto de Samsung. Incluso a DeGeneres se le enseñó a usar el producto.

La publicidad por emplazamiento (colocar los productos de una determinada marca dentro de un acto o una serie) no es una técnica de marketing nueva, pero sí está tomando fuerza y es eficaz. En este caso se unió la idea de hacer un “selfi” y querer ser el tuit más retuiteado de la historia para de paso publicitar el producto.

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El famoso “selfi” de Elllen DeGeneres en la ceremonia de los Oscar

Captura

Durante la ceremonia se puede ver perfectamente el Samsung Galaxy Note 3

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Ellen DeGeneres jugueteando con el teléfono

Como dato curioso

Operación Palace: ¿Jordi Évole nos tomó el pelo o nos abrió los ojos?

Una semana después del documental de Jordi Évole, “Operación Palace”, aún dura la resaca y colean las reacciones. Durante estos días he leído de todo, la verdad, críticas y alabanzas. Quizá más de las primeras que de las segundas, pero no creo que todas ellas se deban al documental en sí sino a que reconocer que uno ha picado el anzuelo molesta.

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A estas alturas todo el mundo sabe de qué va, pero por si alguien anda un poco despistado, se lo resumiría como una fabulación sobre el 23F. Con la peculiaridad de que es presentado como un documental verídico, mezcla pruebas reales con la fantasía de los guionistas, lo que hace que el espectador se confunda y piense: “o Jordi Évole nos está tomando el pelo o nos han tomado el pelo a todos los españoles”. Ante esta disyuntiva yo diría que un poco de ambas.

El primer argumento que esgrimen los más críticos es que antepone la televisión espectáculo a todo lo demás, lo que verdaderamente le interesaba es aumentar la cuota de audiencia a costa de todo. Si pensamos que el documental es sólo eso se puede entender que haya quien se molestó por jugar con algo tan sensible como el 23F. Los que lo vivieron, por lo que he podido ver, son los más molestos por esto. Y es entendible. No fue un momento fácil con una democracia tan joven y después de una dura guerra civil y una dictadura. Pero a quienes opinan que sólo fue espectáculo para er líderes de audiencia habría que decirles que “Salvados” ya es un programa con un liderazgo consolidado, y que si sólo es espectáculo hay formas mucho más fáciles de conseguirlo. El documental conlleva más trabajo y preparación que otro tipo de artimañas, de hecho Jordi Évole explica que lleva años preparándolo: “el falso documental se viene gestando desde hace tres veranos, cuando vimos en La 2 ‘Operación Luna’ y pensamos cómo podríamos aplicarlo en España, buscando una fecha con suficientes interrogantes”.  Así que al margen que pueda ser considerado espectáculo quedarse ahí me parece un argumento simplista.

Operación Palace: ¿la invención del documental historia ficción? En España, en televisión, sí es algo novedoso. Ha creado la expectación necesaria, lo ha ido anunciando durante un par de semanas, creando expectativas en los espectadores, lo presenta Jordi Évole que se ha ganado nuestra credibilidad y tratado temas que eran intocables… Así que todo está listo para que caigamos y no dudemos, a priori, de lo que nos presenta. Y esta vez lo que nos presenta no es una crítica a cualquier aspecto de la sociedad, es historia-ficción. Es nuevo, no. Ya se había hecho con Dark Side of the Moon, un documental que presenta que la llegada del hombre a la luna fue un montaje, y se había hecho con La Guerra de los Mundos, esta vez en radio, en el programa Orson Welles relata la caída de meteoritos sobre la Tierra, fue una adaptación radiofónica de la novela La Guerra de los Mundos de H.G. Wells. Por lo tanto el género no lo inventó. Lo que sí hizo fue tocar la historia española, tocar la Transición, algo al parecer intocable. Al final del documental queda claro que todo ha sido una especulación, piden perdón por si alguien se ha sentido ofendido, pero pese a la ficción se cuenta la verdad, en cambio “hay muchos días que hay portadas de periódico que en la contraportada no te dicen que es falso”, comenta Jordi Évole. 

Y ¿es que hay algún motivo por el que realmente no nos podamos cuestionar cómo ocurrió? No. Es más, es un ejercicio sano. Y cuestionarse algo es inevitable mientras hayan documentos clasificados. Como también se expuso en el debate posterior en España hay poca cultura de desclasificar. Jordi Évole comenta en una entrevista a El diario que “Intentamos también denunciar que 33 años después todavía no se pueden consultar el sumario y los archivos del juicio del 23F”  Y además de clasificar parece que hay cierta tendencia a borrar el rastro. La transparencia fortalece la democracia, el oscurantismo solo crea recelos y desconfianzas. Recelos, desconfianzas y fabulaciones. Por lo tanto este documental entraría dentro de la normalidad en una sociedad madura, es sano cuestionarse las cosas y es sano poner una pizca de humor. A los que recurren a esto para atacar el documental les diría que piensen qué pasaría si realmente lo que nos hicieron ver no es tal cómo lo vimos o vivieron, y es que mientras hayan documentos por investigar esto es una posibilidad. Dentro de unos años podrían crear un documental ficción sobre la época de Aznar. Cómo saber si es cierto o no cuando antes de abandonar la Moncloa ordenó borrar todos los discos duros y copias de seguridad. El tema de que no se desclasifiquen documentos cuando llega su plazo (largo, pero en fin, es el que es) o que se puedan destruir sí me parece una causa a la que elevar nuestras críticas.

“Operación Palace” se ha presentado también como un experimento sociológico. Este es uno de los aspectos que más me ha gustado. Han jugado con datos reales y fabulaciones para vendernos algo y en principio lo compramos, aunque a medida que avanzaba el documental ya buscábamos el tique para pedir la devolución. En un momento del documental se dice que el golpe debería ser televisado ya que lo que salía en televisión era verdad. Pues algo parecido ocurre aquí. Actualmente dudamos de lo que sale en televisión, dudamos de lo que nos cuentan los políticos y desconfiamos en general de todo lo que no encaja en nuestro marco conceptual. Jordi Évole y su equipo jugaron con la credibilidad que tiene “Salvados”. Como ya comentaba una credibilidad que se han ganado a pulso, con programas que deberían exponerse en las facultades de periodismo de todas las universidades. Con esta credibilidad que tienen si presentan un documental sobre el 23F vamos a pensar de entrada que nos van a contar algo que ocurrió de verdad, algo que además no nos esperamos  y algo que estamos predispuestos a creer. Y estamos dispuestos a creer porque no nos han mentido y esa confianza hace que relajemos nuestro dudómetro. Otro motivo para creer en el documental es la falta de transparencia, como comentaba, que han dado lugar a todo tipo de teorías. Una de ellas, es la de que quien más beneficiado salió del golpe fue el rey, hasta entonces alguien designado por Franco para el cargo, criado por él y dispuesto a instaurar de nuevo una monarquía tras la II República (que era el régimen legitimo antes de la dictadura franquista), tras el golpe el rey obtuvo una legitimidad que no tenía, y que aún hoy en día cuando uno pregunta por la monarquía aluden a aquella actuación del rey.  Lección a aprender: no creerse todo lo que se diga sin cuestionarlo venga de quien venga.